|
Poner el bacalao a remojo la víspera, si está
en trozos pequeños, o 2 días antes, si está
en lomos gruesos, cambiándole el agua varias veces.
Desgranar los ajos, pero no pelarlos. Cortar en láminas
finas las cebollas, escurrir el bacalao y calentar agua en
un cazo grande.
Calentar la cazuela de barro con el aceite a fuego mediano
y freír los ajos sin pelar. Al cabo de 3-4 minutos
echar la cebolla y cuando esté lacia, el bacalao, dando
a todo varias vueltas, que se fría bien. Echar el arroz
y sofreírlo un minuto, vertiendo inmediatamente el
doble (en volumen) de agua hirviendo que de arroz, un poco
de sal y una cuchara de té de azafrán, si se
quiere, molido. Probar de sal cuando rompa otra vez el hervor.
Dejar cocer fuerte 6-7 minutos y bajar el fuego, hasta que
el arroz esté casi seco pero le falte un punto (otros
6-7 minutos).
Dejar reposar la cazuela fuera del fuego otros 5-6 minutos,
el calor del barro terminará de hacer el arroz.
Servirlo inmediatamente.
|